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Prueba Aston Martin DBX 707

El Rally de Cerdeña cuenta con algunos de los tramos más duros del calendario del Campeonato Mundial. Un escenario perfecto para probar el SUV europeo más potente, el nuevo DBX 707 de Aston Martin.

En unas pocas semanas, Cerdeña se llenará de veraneantes que vendrán en avión y billonarios que atracarán sus yates en los puertos deportivos; pero ahora mismo, aparte de las ocasionales patrullas de Carabinieri, algunos Fiat Panda, y los rebaños de ovejas que cruzan la carretera, la isla está casi a nuestra disposición. Estamos, por tanto, en el escenario perfecto para probar el nuevo Aston Martin DBX 707. Bajo su capó encontramos la versión más musculosa hasta la fecha del 4.0 litros V8 biturbo de origen AMG, que rinde 707 caballos –de ahí la denominación del modelo. No solo es el último súper-SUV en aparecer, sino también el más potente. Y con una serie de mejoras en el chasis sobre el del DBX que prometen un comportamiento magnífico.
Lo que nos lleva a la manida pregunta sobre el sentido de los súper-SUV: ¿un segmento absurdo, o una perfectamente válida creación que aglutina lo mejor de dos mundos, con potencia, comportamiento y apariencia, pero también con la capacidad de superar pedregosas roderas y campos embarrados, mientras llevamos asientos de niños, mascotas o bicicletas? Veamos si este Aston Martin puede mostrar estas cualidades que no tiene un DB11 o un Ferrari Roma, y justificar así la razón de su existencia.

Manos a la obra
Lo primero que llama la atención es su tamaño. Nuestra unidad de pruebas montaba las llantas de 23” opcionales –22” de serie–, que, a pesar de su tamaño, desde lejos no parecen grandes, y no desentonan con el resto del coche. También destaca el motor; a pesar del incremento de 155 CV respecto al DBX, sigue siendo suave y agradable, tanto en ciudad como en autopista. Su descomunal potencia no nos obliga a tener que cambiar nuestra forma de conducir o preocuparnos por si la aguja del velocímetro muestra 250 km/h tras estornudar.
Cuando pisamos el acelerador con fuerza, es muy rápido –no podría ser de otra forma, con semejante potencia. A pesar del mayor tamaño de los turbos, el retraso al pisar el pedal es, sorprendentemente, casi inexistente.
Las monumentales cifras de potencia y par constituyen el titular, pero el comportamiento en curva resulta aún más impresionante. No se trata de un coche ligero (2.245 kg), pero a pesar de ello sentimos una perfecta comunicación con las ruedas delanteras que, siendo de 285 mm de anchura (y 325 en el eje trasero), no es ninguna nimiedad. Y por supuesto, no muestra ninguna pereza a la salida de las curvas. Repuesta lineal, instantánea y contundente.
Lo mismo aplica para el pedal de freno. Muchos coches modernos parecen “sobreasistidos”, con una “zona muerta” en la primera parte del recorrido del pedal, y a continuación parece que queremos clavar el coche, cuando lo único que pretendemos es colocar el morro a la entrada de la curva. Pero no en este DBX. No hay “zona muerta”, tiene un tacto de primera categoría, no solo en relación a otros SUV, sino también a los mejores compactos y berlinas deportivas. Y lo bueno continúa. A pesar de los “rodillos” que monta, y de ser 5 mm más bajo en los modos más deportivos (al igual que el DBX, tiene varios modos de suspensión, desde el más elevado Terrain a los más bajos Sport y Sport Plus), la calidad de rodadura es sensacional. Su mayor virtud radica en cómo reacciona ante los baches pronunciados, a cualquier velocidad a la que se los encuentre.


 

Comportamiento asombroso
Nos encontramos con una sección de carretera virada cuyo pavimento parece haber sido atacado por una tormenta de granizo ácido, y el 707 la afronta sin problemas. Podemos sentir las imperfecciones de la carretera, pero en ningún momento consiguen que este Aston Martin pierda la compostura. La dirección se comporta maravillosamente bien, incluso ante baches a mitad de curva, en pleno apoyo. La potencia adicional de este 707 se consigue gracias a turbos de mayor tamaño, y también a diferencias en la electrónica. Más aire, más gasolina. Esto requiere una mejor refrigeración, y la tradicional calandra marca de la casa es significativamente mayor en esta versión. Las entradas de aire laterales también son diferentes –lo que ha requerido modificar las luces diurnas–, para acomodar enfriadores dobles, que disfrutan de un 80% más de aire que en un DBX; también hay conductos específicos para refrigerar los enormes discos de freno. A pesar de estas tomas de aire adicionales, los ingenieros de Aston Martin han conseguido que el Cx sea el mismo que el del modelo estándar. Los elementos añadidos a la carrocería en la parte trasera –incluido el gigantesco difusor– consiguen equilibrar la carga aerodinámica entre ambos ejes, de manera que, incluso circulando en una autobahn a velocidades desorbitadas, el reparto será de 50/50. En el modo de suspensión más elevado, esta versión no es más baja que un DBX normal, y eso le permite hacer algo imposible para cualquier deportivo “convencional”. Llegando al bosque de Monte Lermo, giramos a la derecha, la carretera desaparece, y se vuelve polvo y gravilla. Nos encontramos en una pista forestal que constituye uno de los mejores tramos del Rally de Cerdeña. Y, como el resto de la isla, la zona está prácticamente desierta.

V12 Vantage: Grandioso final

Durante 15 años, el V12 Vantage ha representado la pasión de Aston Martin por las prestaciones. Rápido y efectivo por igual, sus sucesivas iteraciones han formado una estirpe icónica, y esta versión nace para culminarla.  Será la última vez que un 5.2 V12 biturbo se monte en el Vantage. En esta ocasión rinde 700 CV de potencia a 6.500 rpm, y 750 Nm de par de 1.800 a 6.000 rpm, siendo el más potente de la saga. Acelera de 0 a 100 en 3,4 segundos, y el diseño de su espectacular carrocería incluye un paquete aerodinámico capaz de generar 204 kg de carga a velocidad máxima, que es de 322 km/h. Monta una caja de cambios ZF automática de 8 velocidades, y un diferencial trasero mecánico de deslizamiento limitado. Suspensión, frenos y chasis se han afinado para ofrecer a su afortunado conductor un comportamiento excepcional. Se trata de una edición limitada a 333 unidades para todo el mundo, y ya están todas vendidas. Las primeras entregas están previstas para este segundo cuatrimestre de 2022. 

El comportamiento del 707 aquí es sorprendente, muy predecible, y con una estabilidad fantástica, merced a su distancia entre ejes, su formidable chasis y la mayor anchura de su eje trasero. En seguida sentimos que llevamos años conduciéndolo, y podemos hacernos deslizar a nuestro antojo, y sin miedo –que no es ninguna nimiedad para un coche de 2,2 toneladas, más de 700 caballos, predominantemente tracción trasera en el modo Sport Plus, en un camino entre árboles. Dejamos a un lado los tramos de rally para apreciar las cualidades de este Aston Martin como SUV. Ofrece una excelente visibilidad, y un enorme espacio interior. Los nuevos asientos sujetan a la perfección espalda y piernas, y tras el volante también hay nuevas levas, de mayor longitud, que permiten subir o bajar marchas con facilidad en curva. La caja de cambios ofrece nueve velocidades, es de origen AMG –como el motor–, y las reducciones son suaves y rápidas.

Última etapa del rally
Cerdeña tiene una última sorpresa para nosotros: una espectacular carretera que exige lo máximo al 707. Horquilla tras horquilla, con constantes frenadas, muchas en zonas viradas y con pavimento en mal estado, que parecen diseñadas para escupirnos fuera de la trayectoria; curvas rápidas para poner a prueba nuestra confianza en el coche; y pronunciados cambios de rasante que requieren toda nuestra atención. Incluso en estas exigentes circunstancias, el 707 es fantástico. La relación de cambio ayuda a devorar las rectas en subida de una tacada, acompañados del rugido cuasi-draconiano del motor, y de las maravillosas explosiones de los escapes. A la salida de las curvas medias y rápidas, el sobreviraje por aceleración nos acompaña justo donde queremos. El mismo equilibrio que nos mostró a baja velocidad en las zonas de poco agarre está también presente a mayor altitud y mayor velocidad. La posición de conducción elevada no es la más adecuada para este tipo de conducción, pero el tacto del volante y los pedales es formidable.
Esta versión costará unos 350.000 euros. El sobreprecio respecto al DBX normal (desde 210.000 euros) está justificado, no solo por su colosal potencia, sino también por las modificaciones introducidas, y el excelente comportamiento. Este 707 es, sin duda, el medio de transporte perfecto tras atracar nuestro yate en un puerto sardo.

“Aston es otra película”, 
Tobias Moers, CEO de Aston


P: ¿Cómo va el negocio?
R: No nos podemos quejar. El DBX está yendo bien, y estoy satisfecho con los pedidos de nuestros deportivos. Hay buena demanda para todos los modelos, y tenemos algunas novedades como el V12 Vantage edición limitada. El Vantage F1 también ha sido un éxito.

P: ¿Cuál es la prioridad actual?
R: Tenemos que mejorar la experiencia del cliente, asegurarnos de que es realmente especial. Nuestro departamento de personalización va a crecer, 
en línea con las ventas. 

P: ¿Cómo es la relación con Lawrence Stroll (Director de Aston Martín), son amigos, o es simplemente su jefe?
R: Es un visionario trabajador, comprometido y positivo. Nuestra relación laboral es eficiente y constructiva.

P: ¿Hacer que Aston Martin funcione es más duro de lo que esperaba?
R: Sin duda. Viniendo de Mercedes-AMG, Aston Martin es muy diferente. Lo sabía antes de empezar, pero cuando llegué, el prometido cambio de rumbo estaba todavía en su primera etapa. El Vanquish y el Valhalla eran en esencia prototipos a mitad de desarrollo, con casi ninguna ingeniería de producción diseñada para ninguno de ellos. En cuanto al tan comentado proyecto de deportivo de motor central, lo único tangible que había eran un par de prototipos de motor V6. El apartado de vehículos eléctricos se reducía a un solitario boceto de Lagonda.
Aunque vine directamente de AMG, mis compatriotas no me hicieron ningún favor especial, pero son muy colaboradores. Tenemos un acuerdo de larga duración para la compra de componentes y experiencia.

P: ¿Hay retraso en el programa?
R: La Covid-19, los problemas en la cadena de suministros y ahora la guerra están resultando un problema para todos. Pero nosotros seguimos trabajando. Ya hemos recibido pedidos del Valhalla, así que ahora tenemos la obligación de entregarlos, y lo haremos. Lo mismo para el Valkyrie, que dejará muchas bocas abiertas.

P: Uno de los proyectos por los que Stroll ha apostado fuerte desde el principio es el deportivo de motor central, competidor de Ferrari, una especie de Vanquish, pero que saldrá a la venta con otro nombre. ¿Cómo va?
R: Va de acuerdo al programa. Su origen es el Valhalla, con un V8 AMG hibridado, además de un eje delantero electrificado, para dar ese toque Aston Martin en cuanto a potencia y par. No voy a entrar en detalles, pero estamos dándolo todo para que este coche sea la nueva referencia en cuanto a prestaciones y comportamiento.

Ficha Técnica

Aston Martin DBX 707

Dim.: 5.039 x 1.998 x 1.680 mm.
Motor: 3.982 cc, 8 cil. en V, biturbo
Potencia/par: 707 CV/900 Nm.
Tracción: total.
Cambio: automático, de 9 vel.
Vel. máx.: 310 km/h.
0-100 km/h: 3,3 s.
Cons.: 14,2 l/100 km.
Peso: 2.320 kg.
Precio: 350.000 euros aprox. 

 

 


 

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