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Hennessey Venom F5: la amenaza directa a Koenigsegg para superar el récord de máxima velocidad

De tener un negocio de limpieza de amianto a construir el coche más rápido del mundo. John Hennessey no solo modifica los mejores muscle cars, sino que también construye uno de los coches más veloces de la tierra. ¿Podrá él y su equipo conseguir que el Hennessey Venom F5 alcance los 500 km/h?

 

Los Comienzos

Comenzó comprando y modificando un Mitsubishi 3000 GT VR4. Este tenía un V6 biturbo, tracción total y aerodinámica activa. Todo un lujo. Pero había algo grande en los planes del nativo de Houston: modificarlo y llevarlo a Silver State Challenge. Para sorpresa de todos, John destrozó la competencia con su Mitsubishi modificado. Lo llamaba VR 200 porque alcanzaba las 200 mph (320 km/h). Así fue compitiendo en distintas carreras, ganando y aprendiendo cómo hacer que su coche sea cada vez más rápido. En 1991, aunque limpiar amianto en edificios pagaba bien, decidió dejar su negocio medioambiental y creó Hennessey Motorsports (actualizado a Hennessey Performance en 2005) y se encargaba de modificar los Mitsubishi 3000 GT. Todo cambiaría cuando, en 1993, un hombre le propuso modificar un Viper 93 para correr en Silver State también. John le propuso un trato: si modificaba su Viper hasta los 500 CV de forma totalmente gratuita, éste le dejaría llevarlo a algunos eventos y enseñarlo al mundo. Funcionó. El teléfono comenzó a sonar y todo fue para arriba. Durante 3 años modificó Vipers hasta los 500 CV y los nombró Venom 500.

Hasta ese momento, construía todos sus motores aspirados. Con su hambre ambiciosa se las rebuscó para hacer cada vez más rápidos coches ya muy rápidos. En 2005, armó un Viper con dos turbos hasta las 800 CV y poco después consiguió los 1000 CV. Un día, tuvo la oportunidad de enfrentarlo a un recién salido Bugatti Veyron a una carrera de 0 a 320 km/h. Y le ganó, despegando las ventas. Pensando cuál sería el próximo desafío, John Hennessey bromeó sobre ponerle el motor de sus Vipers biturbo a un Lotus Exige. Luego se hizo realidad y sí que lo tomaron de inspiración. Tiene un parecido inconfundible al Lotus pero hasta arriba de esteroides. Finalmente, el 14 de febrero de 2014, rompió el récord de velocidad máxima de Bugatti con el velocímetro a 435,2 km/h.

 

Características del Venom F5

Hace apenas unos días atrás, Hennessey subastó un Venom F5 y fue vendido por 2.205.000 €. Lo más destacado de este coche tan caro producido en Texas, es su motor V8 twin-turbo de 6,6 litros, desarrollado por ellos mismos, apodado “Fury”. Acelera hasta las 8500 RPM, produce unos monstruosos 1617 Nm de par y 1817 CV que son llevados a las ruedas gracias a una transmisión muy agresiva de embrague único. Las prestaciones se controlan por los 5 modos de manejo: (Sport, Wet, Drag, Track y F5). Además, Launch Control para acelerar de 0 a 100 km/h en 2.6 segundos.

Está hecho completamente de fibra de carbono. Tanto su monocasco y chasis, como cada panel. Así es como el peso total es de 1385 kg en vacío (que quiere decir sin pasajero ni equipos adicionales) que significan 1,34 CV/kg. Es una relación peso-potencia brutal. La versión que batiría el récord debe tener una carga aerodinámica baja y lo que sabemos es que su coeficiente aerodinámico es de 0.39, que lo deja en desventaja frente a sus rivales directos: 0.35 del Chiron SS 300+ y 0.278 del Koenigsegg Jesko Absolut. Aun así, puede que el coeficiente se reduzca para la versión récord.

Lleva suspensión de doble horquilla independiente con bobina totalmente ajustable sobre amortiguadores Penske. Los frenos, Brembo, son carbonocerámicos de 390 mm de diámetro x 34 mm con pinzas de 6 pistones para delante y 4 pistones para atrás. Las ruedas son de aleación de aluminio forjado de 19 pulgadas para el frente y 20 pulgadas para atrás. En cuanto a neumáticos, usa Michelin Pilot Sport Cup 2. Una configuración clásica.

Tiene un diseño musculoso y extravagante, con líneas rápidas que lo hacen ver más europeo que americano. Longitud total de 4.666 mm, ancho de 1.917 mm y altura de solo 1.131 mm desde el suelo. Sin dudas súper imponente al verlo en persona. El interior está inspirado en aviones de combate y centrado en la conducción, con pocas distracciones y adornos. Repleto de fibra de carbono, asientos cuero y volante como un coche de GT, el Venom F5 se siente cosa seria y no apto para inexpertos al volante.

 

El anuncio de John Hennessey

Dos semanas atrás, el 19 de febrero, para celebrar su aniversario de haber batido el récord en 2014, John Hennessey anunció que intentarán volverlo a hacer este 2024. Desde el 2019, la corona por la velocidad máxima declarada de coche de producción la tiene el Bugatti Chiron SuperSport 300+, que alcanzó 304,77 mph o 490,37 km/h. Hennessey tiene listo el F5 e incluso ya entregaron 22 a sus clientes de los 24 producidos en total. ¿Cuál es el objetivo? Romper la barrera de las 300 mph en dos direcciones y alcanzar los 500 km/h (310,8 mph).

“Tenemos el coche casi listo, tenemos el piloto (David Donohue), tenemos el equipo (ampliado y con la contratación de Brian Jones, ex ingeniero jefe de AMG ONE) y creemos que el coche es capaz. No intentaremos llegar a su velocidad máxima teórica de 328 mph (527,75 km/h) pero si a la media de 300 mph en ambas direcciones” cuenta John Hennessey. Ahora están en búsqueda del mejor lugar para realizarlo, pero el resto está todo listo.

Al final del video aclara: “esto no es ninguna promesa ni declaración, pero haremos todo lo posible por conseguirlo. Sabemos que Christian se está preparando. Nuestros sombreros están en el ring y queríamos recordarle al mundo que estamos muy decididos en competir por esto. Que el mejor coche gane”. Hace referencia a Christian Von Koenigsegg y su Koenigsegg Jesko Absolut. Él sí declaró que sin ninguna duda tienen el coche de producción más rápido del planeta y las primeras unidades ya se están entregando a clientes.

 

Los legados están intactos

Este 2024 no tengo ninguna duda que será un año que marque la historia del automovilismo. McLaren abrió paso a la era moderna de “hypercars” con el F1, convirtiéndose en el coche más rápido del mundo en 1998. En el nuevo siglo, más empresas fueron arrebatándose este título entre ellas: En 2005 Bugatti con el Veyron, en 2014 Hennessey con el GT, en 2017 Koenigsegg con el Agera RS y, el actual rey, Bugatti Chiron SuperSport 300+.

Todo el mundo, entendidos y no tanto del mundo del motor, pregunta por la velocidad máxima de un coche. Es la característica que más curiosidad genera en el público general. Pensemos que, en septiembre del 2019 Bugatti puso el listón que los ex poseedores del récord, Koenigsegg y Hennessey, tienen que superar y desde hace años se pelean por conseguir el coche más rápido de la tierra, ahora por encima de las 304.77 mph (490,37 km/h). El nivel ingenieril que se requiere para llevar una máquina a esas velocidades y mantenerla pegada al asfalto es alucinante. También tienen mucho mérito los fabricantes de neumáticos, porque lograr un buen compuesto que no reviente a tal rapidez es toda una hazaña. ¿Quién poseerá el récord a fin de año? Estoy seguro que superarán a Bugatti, aunque quién sabe por cuánto tiempo. Con la tecnología híbrida de Rimac y su nuevo motor V16, se nota que la empresa fusión Bugatti-Rimac no anda con juegos. Como dicen los creadores de contenido: activen la campanita. En cualquier momento verán una noticia que titule: ¡El nuevo coche más rápido del mundo es…!

Pero ¿Quién se atreverá a ser el primero?

Fuerza y honor.

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