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BMW 3.0 CSL: exclusivo y bestial, único en BMW

No será solo el modelo M más especial, sino también el coche más exclusivo producido por la marca de Múnich. Se fabricarán solo 50 unidades, a un precio que rondará los 750.000 euros.

Pocas marcas tienen tantos seguidores como BMW, que se ha ganado su prestigio fabricando, durante décadas, apasionantes cupés con motores de seis cilindros y tracción trasera. Muchas generaciones han aprendido a contravolantear con sus coches, conductores apasionados que saben cuál es la letra más potente del mundo: la M de Motorsport, un departamento activo desde 1972. Para conmemorar sus 50 años en BMW han creado un deportivo realmente especial, el 3.0 CSL (Coupe, Sport, Leichtbau/ligero). Toma su denominación del modelo homónimo de 1972, un coche desarrollado para ser homologado en el Campeonato Europeo de Turismos, en el cual venció varios años seguidos. Pilotos de la talla de Hans-Joachim Stuck o Niki Lauda compitieron a sus mandos. Y del mismo modo que el 3.0 CSL original derivaba de los 3.0 CSi (E9) de la época, el nuevo 3.0 CSL es una evolución basada en el reciente M4 CSL, una versión especial limitada a 1.000 unidades. 

A primera vista, esta relación con el M4 no es tan evidente, ya que su carrocería ha sido modificada por completo. Como es fácil imaginar, se ha empleado fibra de carbono al máximo para reducir el peso. Recordamos que ya en el M3 CSL (E46) de 2004 el techo era de fibra de carbono, y en el nuevo CSL también se emplea este material en capó, tapa del maletero, faldones delanteros y traseros, y alerón posterior. En el interior también es fácil encontrarlo, en los asientos M, puertas y consola central. Otro elemento que destaca son las llantas doradas con tuerca central, de 20 pulgadas delante y 21 detrás. Según el fabricante para apretarlas se aplica un par de 930 Nm, el más alto entre cualquier modelo de BMW Group.  El motor es una nueva evolución del 3.0 seis cilindros en línea turboalimentado, que en este caso llega a los 560 CV –nueve más que el M4 CSL– y sube hasta 7.200 rpm. Pero lo más destacable es que solo se venderá con cambio manual de seis velocidades, el que no está disponible en la gama M4 europea –en EE. UU., sí–. Llama la atención que el pomo de la palanca es blanco, y luce un ‘50’ grabado. Es, por supuesto, tracción trasera, y dispone de un diferencial activo M para lograr la mejor motricidad.

El escape de titanio dejará bien claro que no estamos ante otro eléctrico.  Desde BMW destacan que la complejidad del proceso de fabricación del 3.0 CSL hace que cada unidad pase por ocho ciclos de montaje, y dura diez días en total. Subrayan también la dificultad que ha supuesto pintar la carrocería, 22 piezas en cada coche, ya que evidentemente los colores de Motorsport no son adhesivos. También complica el proceso el hecho de que el carbono solo queda visible parcialmente en las letras ‘M Power’ del alerón trasero, y en el número ‘50’ que decora el techo. Otro detalle que enamora son los faros láser, que brillan en amarillo, como los M4 GT3 que han corrido este año en el campeonato DTM. La producción de las 50 unidades tardará tres meses, su precio rondará los 750.000 euros, y esperamos que alguno llegue a España. Después ocuparán su sitio en las mejores colecciones y, desgraciadamente, será muy difícil ver alguno rodando. 

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