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Volkswagen Golf R Variant, quinta generación de la potencia alemana por definición

La versión familiar del compacto deportivo combina a la perfección el rendimiento dinámico con un espacio adicional para pasajeros y equipaje. 

Han pasado muchos años desde el primer Golf R, el Golf IV R32, lanzado en 2002. Aquel llevaba un 3.2 V6 atmosférico de 240 CV y tracción total. El Golf VII con apellido R, que fue lanzado en 2017, rendía 310 CV con su motor 2.0 turbo, y por supuesto tenía tracción a las cuatro ruedas. El que probamos hoy es el quinto Golf R, pero la fórmula sigue siendo la misma, aunque hay muchos cambios en el chasis con respecto al anterior modelo. 

La altura de la carrocería es ahora 20 mm más baja, el camber delantero –la caída de las ruedas– se ha incrementado, los muelles y las barras estabilizadoras se han reforzado un 10%, y los amortiguadores y bujes también se han mejorado. Además, el subchasis delantero del VW Golf R es ahora de aluminio, y los brazos transversales traseros han sido rediseñados para una respuesta más directa a los impulsos de la dirección. Un punto clave es la introducción del sistema de reparto vectorial del par, al que han llamado R-Performance Torque Vectoring. Este distribuye la potencia del motor no solo entre los ejes delantero y trasero, sino también, y de forma variable, entre las dos ruedas traseras. La agilidad mejora notablemente, y puede reducir el subviraje enviando más empuje a la rueda trasera exterior mientras, si es necesario, desacelera la opuesta, para acelerar la acción de giro. 

Ofrece un enorme espacio de carga, con 611 litros de maletero, que ascienden a 1.642 con los asientos traseros abatidos.

Todo esto es compartido entre las dos carrocerías disponibles, pero hoy estamos aquí para hablar del familiar. Y hay mucho que decir sobre lo que ofrecen sus 611 litros de maletero, que ascienden a 1.642 litros con los asientos traseros abatidos. Pero no es la única razón para comprar la versión Variant del R. Al igual que todos los Mk8, el familiar ahora tiene una distancia entre ejes 50 mm más larga que su hermano con puerta trasera, y aunque no parece gran cosa, se ve mucho más largo, algo que apreciarán los ocupantes de las plazas traseras.
Una gran ventaja, sobre todo si tenemos en cuenta que la versión con maletero extra cuesta unos mil euros más que el normal: 56.615 euros el R, y 57.600 el R Variant. No nos parece mucho, como tampoco lo es la penalización de peso extra, de unos 85 kg, hasta los 1.630 kg que arroja la báscula. Una diferencia tan insignificante como la existente en los consumos oficiales –7,8 l/100 km para el cinco puertas, y una décima más para nuestro protagonista–; esto se debe a que la carrocería familiar está brillantemente esculpida y ofrece un mejor coeficiente aerodinámico.
Esta es la cuarta generación del motor EA888 turbo de 2.0 litros; genera 320 CV y 420 Nm, cifras nada desdeñables. Una caja de cambios de doble embrague DSG de siete velocidades y la tracción total 4Motion también forman parte de la dotación de serie. Si queremos ir un poco más allá, en la carrocería compacta tenemos disponible una versión especial 20º aniversario que, entre otros detalles, aumenta la potencia hasta los 333 CV.

No hay muchas opciones disponibles para esta versión, pero todas son apetecibles. La pintura Lapiz Blue, el color característico de los Golf R, cuesta 821 euros. La suspensión adaptativa DCC, 940 euros, pero es, sin duda, un gasto muy recomendable. Palabras mayores son los 2.215 euros del Paquete R Peformance, que elevan la velocidad máxima hasta los 270 km/h, y que también incluye llantas de aleación de 19 pulgadas en negro torneado brillante También está disponible el paquete Nappa, por 3.065 euros, que incorpora el asiento del conductor con ajuste eléctrico, los delanteros con calefacción y ventilados y, por supuesto, una elegante tapicería de cuero Nappa, además de revestimiento de puertas y laterales en cuero sintético.

La diversión que ofrece al volante es digna de mención. Hay mucho software nuevo para interconectar los distintos sistemas de control dinámico, y la tracción total trabaja con el bloqueo de diferencial XDS y el control de chasis adaptativo DCC. Todo esto combinado podría haber terminado haciendo que la conducción se sintiera artificial, digital e intrusiva; pero, a medida que aumentan los kilómetros, es obvio que este es un automóvil excelente, que logra unir sus distintos elementos en un todo muy equilibrado. 

En el interior, la palanca del cambio automático, ha sido reemplazada por un pequeño mando que funciona por cable, sin conexión mecánica. Podemos cambiar de marcha haciendo uso de él, pero las levas de cambio tras el volante son mucho más apetecibles. Cabe destacar asimismo las bondades de los diferentes modos de conducción que ofrece, porque a diferencia de otros coches, en este caso su comportamiento y el grado de implicación de su conductor sí que varían siginificativamente.
En definitiva, un coche sublime para disfrutar al máximo de nuestros trazados favoritos, que permite además hacer una mudanza.

Test rápido

1 minuto
¿Es un compacto? A simple vista parece mucho más largo que el anterior.

5 minutos
La calidad percibida del interior y los acabados es sobresaliente, como siempre. 

15 minutos
Al principio echamos de menos la palanca de cambios, pero las levas cumplen su misión perfectamente.

40 minutos
Potente y ágil, sorprende que consiga unos consumos tan contenidos. No se le puede sacar ninguna pega.

 

Más seguro

En Volkswagen siempre están intentando mejorar un coche que ya de por sí es excelente. Por eso ahora el airbag central para los asientos delanteros se incluye en el equipamiento de serie del Golf. En caso de colisión lateral, este airbag ayuda a evitar el posible impacto entre las cabezas de las personas sentadas en la primera fila de asientos. Otra muestra del compromiso de VW con sus elevados estándares de seguridad.

Edición 20º Aniversario

Para celebrar las dos décadas del mítico compacto la marca ha lanzado una versión especial que incluye el paquete Performance de serie y aumenta 13 CV su potencia, hasta los 333 CV –el primer R32, llevaba un V6 de 240 CV–. Acelera hasta los 100 km/h en 4,6 segundos, y ha mejorado el tiempo en Nürburgring en nada menos que 4 segundos respecto al R actual.

Ficha técnica

 

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