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Prueba Audi RS 3 2021 ¿dónde está el quattro?

Alguien en Ingolstadt está hipnotizando a los ingenieros y directivos para permitir crear deportivos eficaces pero más atrevidos en términos de entrega y distribución de potencia. Quizás la ausencia del todopoderoso Ferdinand Piëch haya roto las cadenas del miedo a cambiar el concepto de un Audi Quattro, y por eso quizás este nuevo Audi RS 3 2021 sea el RS menos RS de toda la gama actual si se tocan los botones adecuados.

No me malinterpreten, nos encanta el RS 6 y su aplastante velocidad a base de tracción infinita, pero la mayoría de rivales siguen fieles a la tracción trasera o añaden un as en la manga para desmelenar a sus deportivos. Audi parece haber copiado en los deberes de algún compañero de clase…

Bienvenido seas Torque Splitter

Y es que en nuestra prueba en carretera y circuito nos hemos encontrado un RS 3 que bien puede seguir siendo una perfecta herramienta de ganar velocidad, o un compacto agresivo y macarra capaz de ir de lado con el mismo mínimo esfuerzo con el que los RS siempre nos han hecho ir cuando venían curvas.

El ingrediente clave es el denominado Torque Splitter. El eje trasero del compacto alemán ahora esconde un diferencial con dos embragues que pueden repartir de forma rápida y precisa, o alocada, el par que llega al eje trasero, que dicho sea de paso, parece ser más que antes.

Si usamos el modo Dynamic parece que sigamos atrapados en el tiempo, el coche busca la mejor motricidad sin importar si bajo nosotros el asfalto brilla como la plata, con esa típica ansia del tren delantero por llevarnos detrás de él.

Ahora bien, los alemanes han configurado no uno ni dos, sino tres modos nuevos adicionales para el nuevo RS 3 2021. Al Efficiency, Confort, Auto y Dynamic se suman el RS Individual, RS Performance y RS Torque Rear.

El primero es el clásico Individual con el apellido RS delante. Ahora podemos tocar el ESC, que incluye un modo Dynamic previo a la diversión sin ataduras.

El segundo está diseñado para uso en circuito, pone a punto todo el coche para un comportamiento más neutral, y solo nos deja ajustar la dirección, la suspensión adaptativa y el ESC.

Y ciertamente es equilibrado, el RS 3 empuja sin protagonismos indeseados, el tren delantero parece ahora castigado sin hablar y es el trasero el que parece susurrarte al oído para que aceleres más y más.

La combinación suspensión en Confort y dirección y ESC en Dynamic en un circuito tan ratonero y roto como el que hemos visitado a las afueras de Atenas es deliciosa. El coche sigue traccionando mientras te ves corrigiendo la leve deriva del eje trasero y entonces piensas ¿es esto un quattro?

Ojo porque si eres amante de los cronómetros sigue siendo un coche eficaz, solo tenemos que ser más cuidadosos con el pie derecho y calibrar otros parámetros en esos modos RS, a los cuales por cierto se accede directamente desde un botón en el volante. De hecho este Audi RS 3 2021 ha marcado un 7:40.7 en Nürburgring.

Todo eso suena bien pero ¿puede derrapar más?

Puede, y mucho. El tercer modo RS Torque Rear es el que acaba de romper con casi cincuenta años de tracción quattro. Al activarlo, el Torque Splitter pasa a modo “hooligan” y puedes marcarte derrapes al más puro estilo Ken Block, con las cuatro ruedas pero con el culo bien de lado.

Basicamente envía todo el par que reciba el eje trasero a la rueda del exterior del sentido en el que giremos, provocando el derrape. Y si, el Golf R nuevo también lo tiene, pero aquí parece funcionar más suave y eficazmente.

Como aparte de mal visto, es peligroso probarlo en la calle, Audi preparó una generosa explanada cerrada al tráfico con dos círculos marcados con conos y 6 minutos para desgastar las Pirelli PZero.

La teoría es sencilla, ganar un poco de velocidad, presionar el acelerador a más del 70% en segunda y empezar a bailar con el Audi RS 3. Y efectivamente, un golpe de gas no muy exagerado hace que empiece a irse de atrás. Logro mantenerlo en los primeros envites pero a diferencia de un tracción trasera, el límite entre el drift perfecto y la peonza loca es más delgado por su tracción total.

Al final logras hacerte con él a base de prueba y error y después mucho tacto, modulando el acelerador suavemente mientras te peleas con una dirección muy rápida y precisa pero poco comunicativa, volviendo a bailar de lado con un Audi con tracción quattro como lo hacían los pilotos de rallyes del Grupo B. Ya no parece tanto una herejía este asunto.

Volvamos a la carretera

La lluvia ha ahogado el asfalto griego, pero el RS 3 no se achanta, y muestra su faceta más tradicional con un plus de diversión genuino que pocos compactos de tracción total pueden equiparar.

La suspensión va en modo Confort, la dirección en Equilibrada y todo el resto en Dynamic, incluido el ESC. El coche parece otro al que hemos probado en modo Dynamic en circuito, es noble, pero redondea las curvas, se insinúa de atrás hasta donde tu quieras y avanzas como un misil entre los árboles, imaginando como debía ser llevar aquellas bestias de los cuatro aros de rallyes en los 80.

Y es que bajo el capó el Audi RS 3 2021 sigue llevando el motor de cinco cilindros que tantas alegrías ha dado a Audi. Sus 2.5 litros siguen proporcionando 400 CV, pero el par motor crece a 500 Nm, 20 más, lo que ayuda a rebajar el 0 a 100 km/h a 3.8 segundos, 0.3 menos que antes.

La velocidad máxima es de 250 km/h, salvo que pidamos el pack opcional que la deslimita a 290 km/h. Todo lo que corre hay que pararlo, y Audi incluye discos de 375 mm delante y 310 mm detrás. Los de acero funcionan con mucha precisión, pero los cerámicos serán lo mejor si vamos a exprimir mucho el cinco cilindros.

Estos son de 380 mm delante y 310 mm atrás, pero ahí el disco es de acero curiosamente. Las pinzas de seis pistones delante muerden sin compasión, y lo probamos en circuito durante seis vueltas seguidas sin una mínima señal de fatiga.

¿Podría usar el RS 3 a diario?

Podrías. Si bien es cierto solo hemos ido de paseo una media hora por autovía, el RS 3 se desliza por el asfalto en lugar de tropezarse sin mirar con cada piedrecita o bache.

Además con el modo Efficency activado podemos bajar de 8 litros a los 100 km en carretera, y el ruido que llega es bajo salvo que pongamos el escape en el modo más agresivo de los tres que hay

El espacio y la posición de conducción son los mismos que en un A3, salvo por los asientos deportivos, el volante de alcántara opcional y la instrumentación o el Head-Up Display con diseño RS.

Por fuera solo la enorme parrilla con el marco negro y las grandes tomas de aire delatarán que bajo su ancha carrocería hay más de cuatro cilindros, y si no lo pedimos en el verde lagarto o el rojo sangre con el que se presentaron, solo las llantas de 19” de diseños RS supondrán la diferencia con un pack S Line.

Audi RS 3 2021, veredicto

En Audi Sport se han vuelto conversos de la tracción trasera a su manera, y aunque sabemos que hay mucha electrónica e ingeniería, se convierte en un coche muy divertido y radicalmente feroz casi sin esfuerzo.

Eso si, no ha perdido su faceta de RS, siendo un coche más seguro para ir rápido cuando la climatología o el asfalto es adverso, por lo que, si no toqueteas los modos RS, puedes seguir siendo fulminante bajo la lluvia ante los deportivos de tracción trasera.

Se podría decir que ahora es una navaja suiza-alemana, donde el sacacorchos y el destornillador pasan a un segundo plano, y la navaja es ahora más afilada que nunca, úsala con conocimiento de causa y podrás cortar todas las curvas de lado.

El precio del Audi RS 3 2021 es de 74.870 euros para el Sportback, 970 euros más por el Sedán.

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