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Entrevistamos al propietario de un Sbarro GT1 (1999). Modelo único en el mundo

Entrevistamos al propietario de un modelo único en el mundo.

Qué sintió la primera vez que vio en persona el Sbarro GT1?

"Sentí euforia al ver aquel impresionante deportivo de 2,20 metros de ancho, 5,25m de largo y solo 1,15m de alto. Después, cuando me senté al volante para encender su motor, el sonido tan especial que emite me llevó con la imaginación al pasado, a las 24 Horas de Le Mans, en su década de mayor prestigio y glamour, que fue la de los 60".

¿Qué puede contarnos de la historia del Sbarro GT1? 

"En 1994 nace la categoría GT1 en el campeonato FIA, siendo 1997 y 1998 los años de máxima gloria con prototipos excepcionales, que debían tener homologada una 'versión de calle', eran los llamados GT1 del millón de dólares, y Mercedes fabricó series pequeñas como los potentes y espectaculares Mercedes CLK GTR. Ese modelo inspiró a Franco Sbarro para fabricar mi Sbarro GT1, aplicando sus conocimientos de ingeniero en la competición dentro de la Scuderia Ferrari Filipinetti en la década de los 60. En 1998 decide fabricar el GT1 en homenaje a las victorias de los CLK GTR en los campeonatos GT1 de 1997 y 1998. Fabricado con componentes de origen Mercedes y otras marcas, utiliza un chasis de doble bastidor, patentado por Franco Sbarro en 1991. Este sistema doble consta de tres vigas longitudinales, combinadas con un sistema de palanca de empuje interno Prolink con amortiguadores combinados de resorte, la base del chasis de doble bastidor es considerar que el bloque motor es un elemento muy rígido que, por tanto, puede contribuir a la rigidez del chasis como un elemento portante. Una idea simple y brillante. La carrocería monocasco está fabricada en fibra de poliéster tabicada y fijada al chasis mediante tres silentblocks de espuma expansiva, consiguiendo con este sistema una gran rigidez, que limita las vibraciones. En el tren de rodaje Mercedes monta llantas Antera 'únicas' de 18” pulgadas delante y de 19” detrás, calzadas con Michelin 245/35 ZR18 y 345/30 ZR19. Los frenos son discos de gran tamaño ventilados de cuatro pistones, y el escape es específico y único del GT1. La parrilla fue diseñada para pegar al suelo al Sbarro GT1, mientras dirige el flujo de aire a los frenos delanteros. En la base del parabrisas incorpora una toma de aire NACA, y la parte trasera está coronada por un alerón de competición regulable".

¿Y qué hay del cockpit del GT1?

"El interior es muy amplio, y de tacto cálido, predominando la alcántara gris y roja. Los dos asientos con cojines anatómicos son fijos y parecen estar esculpidos. El salpicadero y los paneles interiores de las puertas están decorados con fibra de carbono. Los tres pedales de competición en aluminio tienen ajuste eléctrico. El volante, en alcántara negra, también es regulable. Sus dos puertas "papillon" (mariposa) acentúan el carácter deportivo e impresionante del GT1. La especial instrumentación, que también está rodeada de una decoración en fibra de carbono, es en parte de origen Mercedes, pero se completa con un diseño de Franco Sbarro muy original, con pequeñas luces, precursoras, ya en 1999, de los actuales leds. El cristal laminado delantero en cúpula es del año 1967,  y el propio Franco Sbarro me confirmó que es un triplex del Ferrari P4 de ese año. Los amortiguadores traseros Koni están montados opuestos horizontalmente, los  delanteros opuestos diagonalmente, y se ven a través de un cristal que hay dentro del maletero delantero. El motor Mercedes es un enorme M100 V8 6.3 de 1968. Según me explicó Franco Sbarro, es de un Mercedes 600 Pullman que compró en 1995 a un mecánico alemán. Me dijo que estaba modificado con piezas de competición AMG, como los árboles de levas cruzados que le dan ese característico sonido al GT1. En el catálogo del coche se indica que se aumentó la cilindrada, de sus originales 6.3 litros, a los 7.4 litros. Del mismo modo, se aumentó la potencia, de 350 CV a 450/600 CV, según la configuración. También instaló una caja de cambios manual ZF DS 25-2 de competición, con cinco velocidades- es la misma que equipan los Ford GT40, modificando su sistema de anclaje, soldando una campana de embrague de Mercedes, para poder acoplarla al motor del GT1".

¿Cuáles son sus prestaciones?

"Tiene una aceleración y una velocidad punta impresionantes para la época de fabricación del motor Mercedes (1968). Acelera de 0 a 100 km/h en 4,9 segundos, y es capaz de alcanzar 325 km/h. Pero lo que de verdad lo hace especial es ser único en el mundo - ganó el trofeo Alfonso de Portago en el AutoBello Marbella de 2018".

¿Qué se siente al conducir un one-off?  "El GT1 tiene un encanto especial, y transmite las mismas sensaciones de conducción que los coches de competición de los 60, por el motor y caja de cambios que monta, originarios de aquella época. su conducción es pura y complicada, como la de los deportivos clásicos. Se nota que ha sido fabricado de forma artesanal, así como las pequeñas incomodidades de un coche único, que se diseñó y fabricó para disfutar de la conducción, sobre todo en circuito. No tiene dirección asistida, ni aire acondicionado, ni centralitas de gestión, ni ningún sistema electrónico de ayuda; pero sí que ofrece una conducción vibrante y mágica, como los Ferrari 250 LM y Ford GT40 de los años 60 - unos magníficos coches, que Franco Sbarro conoce muy bien".

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