Buscar

Se vende el 365 GT4 2+2 de Niki Lauda por 207.000 euros

El coche que el piloto austriaco compró tras fichar por Ferrari en 1973 ha sido subastado en Austria por 207.000 euros.

En la Fórmula 1 han competido muchísimos pilotos, pero son pocos los idolatrados por los aficionados. Y es muy difícil encontrar una fórmula para evaluar cuáles son los más queridos o admirados. Una de ellas es comprobar en cuánto se cotizan sus reliquias, ya sean coches, monos, cascos o fotos dedicadas. Y por lo que hemos visto, en este oficioso hall of fame reina Ayrton Senna, junto a Michael Schumacher y al tricampeón mundial Niki Lauda (1949-2019). Muy probablemente el austriaco no fue el más rápido del trío, pero su carisma, su frialdad, capacidad de análisis –le llamaban la calculadora humana– y su coraje –todos recordamos su vuelta a los circuitos solo 36 días después de su terrible accidente en Nürburgring– le han convertido en un mito para millones de aficionados. Para ellos resulta imprescindible y clarificadora su autobiografía “To hell and back”, algo así como “Al infierno y vuelta”. Enzo Ferrari fichó a Niki en 1973 –los pormenores de aquella relación dan para un reportaje–, y ya en 1974 estuvo cerca de ganar. En 1975 fue campeón mundial, y el 1 de agosto de 1976 sufrió su grave accidente cuando iba líder del campeonato. En 1977 volvió a coronarse con Ferrari. 

Niki disfrutó de otros Ferrari y, respecto a su 288 GTO dejó escrito: “Por primera vez tengo un coche que quiero conservar y mantener el resto de mi vida”

Volviendo a los coches de calle, el Ferrari 365 GT4 2+2 (1972) fue el sucesor del 365 GT 2+2 (1967), y el primero de una saga de GT’s de tres volúmenes (365 GT4, 400, 400i, 412i) cuyo elegante diseño apenas cambió en dos décadas. La unidad que nos ocupa (chasis 17517) la compró Niki tras su fichaje en 1973, cuando tenía 24 años. Incorporaba un motor 4.4 V12 de 340 CV como el que llevaba el “Daytona”. Además era manual –el infame cambio automático de origen GM empezó a ofrecerse en su sucesor, el 400, en 1976– y de color gris metalizado con el interior azul, aunque luego fue repintado en el color actual. Desde el principio Lauda condujo su coche con placas turísticas italianas de la época (EE, de Escursionisti Esteri), y lo vendió en enero de 1975 al hermano de un amigo suyo, residente en Innsbruck. Luego pasó a manos de otros aficionados, como el piloto Karl Oppitzhauser. Parece que después se le perdió el rastro al Ferrari de Niki, y su último propietario inicialmente tampoco sabia quién había sido su primer dueño. Niki tuvo otros Ferrari y, respecto a su 288 GTO, en su autobiografía decía: “Por primera vez tengo un coche que quiero conservar y mantener el resto de mi vida”.

El pasado 7 de diciembre, en Vösendorf (Austria), su 365 GT4 2+2 tuvo un precio de salida 30.000 euros y alcanzó 207.000, una cifra muy por encima de la cotización media de este modelo, que ronda los 70.000 euros. A pesar de su evidente atractivo los 365 GT4 2+2, 400, 400i y 412i no son muy valorados por los aficionados, especialmente si llevan el cambio automático. La firma que ha subastado el coche de Lauda ha sido Dorotheum, poco conocida en el mundo de los automóviles, y especializada en obras de arte. 
 

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para recordar tus preferencias y optimizar la experiencia de usuario. Para obtener más información lee nuestra política de cookies.
Al pulsar en “Aceptar política de cookies” aceptas el uso de las diferentes cokies que utiliza el sitio web. Puedes configurar o denegar el uso de las cookies en la configuración de la política de cookies.