Buscar

Porsche 99X vs Taycan: ADN de competición

El Porsche Taycan es el primer coche eléctrico de la marca alemana, una berlina de prestaciones extremas que nos dejó sin palabras y que tomó lo mejor de la marca en su desarrollo. Pero, ¿y si te dijeramos que el Taycan comparte ADN con el coche de Fórmula E Porsche 99X? ¿Qué dirías?

Porsche 99X

El Porsche 99X y el Taycan tienen como decíamos mucho en común. En primer lugar sus orígenes. Ambos son herederos del Porsche 919 Hybrid, vencedor en Le Mans y el WEC. Este prototipo sentó las bases de la innovadora tecnología de 800 V, que determina el diseño de todo el tren de rodaje eléctrico de ambos modelos. Más allá incluso, han compartido equipo de desarrollo, y es que las sedes del Centro de Desarrollo de Porsche y la de Porsche Motorsport están a solo 1 kilómetro de distancia.

Mismos intereses adaptados a sus categorías

Tanto el Porsche 99X como el Taycan tienen un objetivo claro: sacar el mayor partido a su sistema eléctrico y sus baterías, pero con una diferencia; en el caso del monoplaza, el objetivo es lograr la máxima potencia y rendimiento agotando sus baterías de 52 kWh en las carreras de 45 min que disputan.

El Taycan por su parte busca lograr la máxima autonomía posible sin dejar de lado las prestaciones, algo que logra gracias al inteligente PIRM (Porsche Intelligent Range Manager).

Prestaciones de infarto compartidas entre el Porsche 99X y el Taycan

Pese a la clara diferencia de peso, de casi 1.300 kilos (el 99X para la báscula en 900 kilos mientras que el Taycan lo hace en 2.295), ambos aceleran de 0 a 100 km/h en el mismo tiempo (2,8 segundos) y alcanzan una velocidad máxima similar (280 km/h en el monoplaza de competición, por los 260 km/h del coche de serie).

Para lograrlo el Taycan hace uso de dos motores en el caso del Turbo S que pueden entregar hasta 761 CV, frente a los «sólo» 340 CV del Porsche 99X.

Trabajo en equipo

La filosofía y valores de Porsche siempre han sido los mismos: que la competición sirva para conseguir coches mejores en la carretera. Y con la Fórmula E sucede exactamente lo mismo: es el mejor laboratorio para seguir avanzando en la estrategia de electrificación”. “Nuestra misión es ganar carreras. Pero también perseguimos una transición fluida a la producción en serie”, declara Martin Füchtner.

Además, los ingenieros de ambos departamentos se reúnen cada ocho semanas para poner en común sus debilidades y dar con posibles soluciones pudiendo así cambiar entre departamentos para que los conocimientos de todos los implicados sean de utilidad.

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para recordar tus preferencias y optimizar la experiencia de usuario. Para obtener más información lee nuestra política de cookies.
Al pulsar en “Aceptar política de cookies” aceptas el uso de las diferentes cokies que utiliza el sitio web. Puedes configurar o denegar el uso de las cookies en la configuración de la política de cookies.