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Ford GT vs Ford GT LM GTE, ADN Compartido

El Ford GT es un coche a través del cual puedes ver. Si te pones detrásVista previa (se abre en una ventana nueva) de él y te agachas, verás el horizonte entre sus pasos de rueda y donde habita el V6. Es un GT40 combinado con un avión futurista, es la perfecta combinación de función y forma, porque ha sido diseñado como coche de competición y de calle. Ford regresó a Le Mans en 2016 bajo un manto de gloria, el nuevo GT ganaba en la clase GTE LM exactamente 50 años después de que el GT40 lograra el triplete en 1966. Dos años después el equipo se encuentra probando neumáticos en el circuito de Aragón.

E ideal para nosotros, porque junto a ellos se encuentra uno de los dos Ford GT de calle de Europa. Vamos a comprobar cuanto ADN hay del coche de competición en el de calle, tarea para la que nos ayuda Andy Priaulx, varias veces ganador del mundial de turismos y piloto actual de Ford en el WEC. Él hará una vuelta con ambos coches, ambos saliendo desde parado. No es lo más científico, pero es el mismo día, mismo circuito, mismas condiciones y mismo piloto, suficiente para averiguar si el Ford GT es un coche de Le Mans con matrícula.

Ford GT vs Ford GT LM GTE Ford GT vs Ford GT LM GTE

“El coche de calle es el de competición, y el de competición es el coche de calle” nos contó el jefe de Ford Performance Dave Pericak, en el estreno del GT. Cuando los ves juntos te das cuenta que no bromeaba. “Es mejor ver que no necesitas cambiar cuando haces un coche de competición partiendo del de calle”, nos dice el jefe de Ford WEC George Howard-Chappell cuando le preguntamos cuanto difiere este LM GTE del de calle. “Si eres un fabricante, buscas un buen donante. El GT es el mejor, con buena aerodinámica, y una plataforma larga y ancha para una buena estabilidad. También es muy ligero y fácil de hacer seguro.”

“Tener la oportunidad de desarrollar ambos coches a la vez – trabajando con los canadienses Multimatic Engineering, quienes ensamblan cada una de las 1.000 unidades de calle que habrá- es bueno y malo” dice Dave Pericak. “Es bueno porque te permite poner en el coche de calle lo que hará bueno al de competición. Y es malo porque el mismo equipo hace dos coches, así que añade mucha presión.”

Muchos componentes en común

Entonces ¿qué es común en ambos coches? “La estructura es la misma, y el 70 de su forma también”, explica Howard-Chappell. “El motor es un V6 turbo de la misma familia, pero algo diferente del de calle debido al reglamento.”

Ford GT vs Ford GT LM GTE

El fascinante sistema de suspensión con barra antitorsión sigue ahí, aunque con otra geometría y componentes. El de Le Mans tiene otra altura, a diferencia del de calle que puede modificarla dependiendo del modo de conducción. En el modo Track se agacha 50 mm. Al funcionar al doble de su tasa de resorte habitual, está configurado para comportarse de forma similar al de competición.

Los test finalizan y se abre nuestra ventana para dar una vuelta con Piraulx en ambos bólidos. “Este es un gran trabajo” dice mientras selecciona el modo Track: máxima rigidez de la suspensión, carga aerodinámica máxima del alerón trasero. “Te diré algo, se siente como un buen coche de competición”, mientras enfila una chicane como la famosa de Laguna Seca. El V6 brama sobre nuestros hombros y el velocímetro empieza a marcar en la recta trasera 260, 270, 280, justo antes de que los frenos carbocerámicos nos hagan pasar a 160 por el siguiente giro.

Ford GT vs Ford GT LM GTE

Hora de la verdad. Launch Control activado, pedal a fondo y el coche sale rápido. El primer giro en Motorland es a izquierdas, muy técnico, pero él frena tarde, entrando a una velocidad irrealmente alta. Más impresionante que su conducción, es el hecho de que Priaulx comenta cada jugada al mismo tiempo, hablando como un guía turístico mientras conduce uno de los coches de calle más rápidos del mundo al límite. La curva más larga del trazado le da una oportunidad a la carga aerodinámica del coche a trabajar, luego pisa fuerte el freno para el giro quinto, entra con un derrape de las cuatro ruedas, y sale corrigiendo el volante en dirección contraria, es un coche de calle que nunca subvira. Más sobreviraje en la curva rápida de Parabolica, que sale directa a la recta trasera. “Aquí es donde el alerón extendido más ayuda” dice Priaulx. En su posición más vistosa el alerón ayuda a que el coche de calle genere una carga aerodinámica genuina, pero no puede competir con la tabla de planchar que lleva por alerón el coche de carreras y su enorme difusor.

Ford GT vs Ford GT LM GTE

“Creo que aquí va a ser más rápido que mi coche de carreras” dice Priaulx al alcanzar la recta; y es que el coche de calle tiene ofrece menor resistencia y unos 100 CV más. Esta vez alcanzamos los 293 km/h antes de accionar los frenos para el giro final – “esto es un coche de carreras magníficamente equilibrado”, dice Andy, aprobándolo mientras llegamos a la línea de meta, parando el reloj en 1 minuto 50.25 segundos.

“Rápido ¿eh? Se puede hace mejor”, dice, mientras hacemos la vuelta de refrigeración. “Lo que encuentro más increíble es la forma en que carga las ruedas delanteras y traseras por igual, giras y el agarre delante es fenomenal, algo poco habitual en los coches de calle – cualquier coche deportivo normalmente tiraría con el eje delantero en circuito. Y este no.”

Apenas 10 segundos de diferencia

Minutos después, consigue con el coche de carreras un tiempo de 1 minuto 40 segundos, con una punta de 289 km/h.  Que el coche de calle se quede a 10 segundos del de Le Mans, sean cuales sean las condiciones, es muy impresionante. “Cuando decimos que corremos con lo que vendemos, honestamente es así” dice Pericak.

Ford GT vs Ford GT LM GTE

Es la mañana siguiente al test de neumáticos, y antes de que metan al coche de calle en un camión rumbo a Reino Unido, ponemos a calentar sus fluidos para probarlo en la calle. ¿Perjudicará aquí su ADN de competición? Deslizarse por sus anchos marcos de carbono te introducen de lleno en su estructura. Hay carbono por doquier, incluso su salpicadero es estructural. Su dirección hidráulica es pesada a posta e infaliblemente precisa. Hay una respuesta igual de buena por parte de sus frenos, con unos discos carbocerámicos que se sienten menos molestos que otros, pero que también emiten ese seseo cuando pisas el pedal. El resto del coche también es muy musical, lleno de cacofonías de crujidos, chirridos y cascabeles acompañados de silbidos de los turbos. Tendrás que subir el tono para hablar con el pasajero. El escape suena con un matiz más agradable. El acelerador hace desaparecer el retardo de los turbos y no hay duda de que es poderoso; con los neumáticos gastados del día anterior, la luz del control de tracción parpadea hasta en quinta marcha.

Ford GT vs Ford GT LM GTE

Y aun así no da miedo. El GT se muestra muy estable por las carreteras de Aragón, su alargado chasis y toda esa aerodinámica trabajan en pos de la estabilidad y la confianza en los giros. Su comodidad no es su fuerte, pero no se siente como un coche de circuito que ha escapado de él. Se parece a uno en algunos aspectos, como en que el maletero es de risa, que no hay ningún hueco en el interior para dejar nada, o que el asiento va anclado al chasis, teniendo que mover los pedales y el volante. Extrañamente ha resultado ser cómodo después de unas horas al volante.

Ford GT vs Ford GT LM GTE

Quienes se han cruzado con nosotros probándolo son unos privilegiados por ahora, pues a Europa solo ha llegado de momento un coche, en Dinamarca. A nuestro país oficialmente llegarán cinco unidades, y solo se harán 1.000, todas a mano. El Ford GT ha vuelto como coche de calle capaz de dominar en Le Mans, demostrando ese nexo entre el de competición y su versión matriculable, cimentando su estatus de superdeportivo nacido para triunfar.

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